Gracias a la perfecta logística, todos los componentes pre ensamblados de una KTM se unen en nuestras cuatro líneas de montaje. Aquí, nuestros expertos empleados – muchos de los cuales llevan décadas entre nosotros – montan hasta 450 motocicletas al día. Tras el montaje, cada nueva KTM pasa un completo examen de funcionamiento en el banco de pruebas. Tan solo entonces está a punto para ser enviada a cualquier parte del mundo.